Acomodo de piezas en el tablero político

Acomodo de piezas en el tablero político

“Perspectivas Económicas y políticas 2019”
Nuevos mecanismos para mejorar y ampliar la infraestructura vial del país
Incertidumbre política marcará el año electoral

Al parecer los síntomas de incertidumbre política lejos de desaparecer, estarían presentes de cara el siguiente año. Una de las dinámicas que marcarán el 2018, será el acomodo de las piezas en el tablero político.

Aubrey Arsenio Guillén

A partir de 2015, Guatemala ha sido testigo de diversos movimientos sociales que tienen una misma causa, la lucha contra la corrupción. Esta lucha, si bien es necesaria y vital para el desarrollo económico y político del país. No puede ni deber ser la única hoja de ruta del país. Actualmente, existe un problema en torno al abordaje de este flagelo y es que la corrupción ha sido vista como una causa, cuando en realidad es un efecto.

La corrupción es un efecto de la estructura político- organizativa de nuestro Estado. Y lamentablemente, mientras no existan reformas que hagan cambiar los vicios del actual modelo, nos seguiremos enfocando en los temas de coyuntura, discutiendo sobre si se es de un bando o de otro, se seguirán llenando las cárceles, pero nunca se lograrán instituciones más fuertes y honestas.

Uno de los casos más paradigmáticos de esta dinámica, fue lo ocurrido a finales de 2015, en donde la Plaza pidió la renuncia del entonces Presidente y Vicepresidenta de la República, esto en su momento, se consideró como una victoria en contra de la corrupción y con las elecciones a la vuelta de la esquina, parecía que una vez más, había una pequeña luz al final del túnel, sin embargo, nos perdimos en el camino y desde la fecha hemos vivido una constante crisis.

De las elecciones de 2015, salió triunfadora una figura outsider del espectro político, aparentemente suponía un cambio en el sistema. Sin embargo, tal como lo demuestra la literatura política y el caso guatemalteco actual, el acceso al poder de outsiders es considerado un peligro para el presidencialismo. Esto en función que no tienen la voluntad o la capacidad para negociar con otras fuerza políticas, porque no tienen la socialización política.

La llegada de figuras outsiders se explica en medida por la debilidad o inexistencia de un sistema de partidos políticos fuertes y por la debilidad institucional del Estado. En este sentido, para el próximo año, con el ambiente político preelectoral establecido, los partidos políticos buscarán atravesar un proceso de reciclaje y si a esto, le sumamos la falta de liderazgo genuino en el país, parece ser el escenario idóneo para la llegada de otra figura outsider, lo cual representaría grandes retos y dificultades en materia de gobernabilidad y gestación de políticas públicas de calidad de cara al futuro.

Sumado a ello, se encuentra la elección de un nuevo Fiscal General del Ministerio Público, en donde diversos grupos de poder buscarán hacer presión para que se elija un fiscal acorde a sus propios intereses, así como la elección del Contralor General de Cuentas, procesos clave que representarán una pugna de poder dentro del tablero político.

Otro de los elementos a considerar de cara al próximo año, es que la crisis de gobernabilidad que atraviesa el Estado, puede desencadenar un clima de conflictividad, como lo que está ocurriendo actualmente, en el interior de la república con grupos de personas armadas que se manifiestan en contra del desarrollo de proyectos mineros o hidroeléctricos.

En ese sentido, es pertinente mencionar que, un acomodo en el tablero político que sea beneficioso para el país, dependerá del consenso a los que lleguen los grupos moderados no radicalizados y del trabajo en conjunto de todos los sectores de la sociedad, en donde se privilegie el interés general sobre el específico. En este momento de crisis política, es vital que se hagan los cambios estructurales que el país necesita, como ciudadanos debemos apostar por reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, la Ley de Servicio Civil, Ley de Compra y Contrataciones y reformas serías al Sector Justicia, estas serían al menos las primeras acciones a tomar.

Sin embargo, esto no se podrá lograr si nos seguimos ahogando en los temas de coyuntura y creemos y no se busca hacer los cambios estructurales que el Estado necesita. Si esto no se comprende el 2018 será un reacomodo de piezas en el tablero político que beneficiará a las mismas fuerzas obscuras de siempre que se niegan a desaparecer.

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