Señales de desaceleración económica marcan perspectivas 2018

Señales de desaceleración económica marcan perspectivas 2018

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La debilidad institucionalidad, la falta de transparencia y la conflictividad social, son factores que influyen directamente en la desaceleración económica en el país. Para tener un mejor desempeño en 2018 y lograr una mayor atracción de IED, será de suma importancia la certeza jurídica y el fortalecimiento institucional

Ing. Antonio Malouf*

Presidente de CACIF

Ante la incertidumbre política en el país, la situación económica nacional muestras pocas luces de esperanza. Es importante no obviar que la evolución de la actividad económica ha empezado a mostrar una marcada desaceleración. El PIB trimestral al tercer mes del año en Guatemala alcanzó un 3%. Al evaluar el comportamiento de este indicador en los últimos cuatro años, se evidencia que alcanzó en los últimos tres trimestres las tasas más bajas desde 2013.

en el rango del 3.5% al 3.8%. Sin embargo, en abril 2017 esta institución bajó su estimación al rango del 3% al 3.3%. El Banguat estimaba a inicios de año un crecimiento en el rango de 3.1% a 3.8%, no obstante este indicador se ubicará en el rango del 3.0% al 3.4% ante la última estimación.

 

Las perspectivas económicas apuntan a que el país crecerá por debajo de la tendencia proyectada. Las señales de desaceleración económica son claras ante un panorama interno de débil certeza jurídica, inestabilidad política que inciden directamente en la incertidumbre de los agentes económicos.

 

Las previsiones apuntan a que el país crezca un 3.3% para 2017 y un 3.5% en 2018. Ambos resultados son aún insuficientes para alcanzar desarrollo. Mientras las tasas de crecimiento no alcancen niveles por encima del 6%, el país no alcanzará el desarrollo deseable que se traduzca en mejores condiciones económicas y sociales para la población.

Coyuntura política marca entorno incierto para la inversión:

 

La Inversión Extranjera Directa (IED), ya muestra señales de alerta, con flujos a 2016 que muestran una tendencia opuesta a la de otros países de la región como Panamá, Costa Rica, Honduras y Nicaragua. Estos dos últimos ofreciendo las oportunidades que Guatemala carece dada la falta de certeza para las inversiones y señales de debilitamiento institucional y político.

 

Mientras Guatemala no logra poner fin a una crisis marcada por la polarización social y el activismo político que impiden mantener la institucionalidad del país, otras economías han sabido aprovechar las oportunidades de inversión. Efectivamente, hoy países como Honduras y Nicaragua alcanzan niveles de IED que superan el 5% del PIB, mientras Guatemala apenas alcanza un 2% de la producción nacional, lo más preocupante es que siendo la economía más grande de la región por encima del 30% del total, alcance apenas un 2% del PIB en IED. Mientras Nicaragua y Honduras con un tamaño menor al 10%, alcanzan  niveles de IED por encima del 5% del PIB.

Entre los principales factores que inciden directamente en el debilitamiento de la IED, están: la falta de certeza jurídica marcada por  falta de institucionalidad, carencia de normas y leyes que promuevan la transparencia, legalidad y legitimidad democrática. Mientras las reglas y las instituciones no se transformen, las condiciones no cambiarán para el país en términos de certeza para las inversiones productivas en la mira de mayores oportunidades de empleo.

De acuerdo a la Segunda Encuesta de Percepción Empresarial 2017, elaborada por la Unidad Económica de CACIF, los resultados al segundo trimestre reafirman un panorama de desaceleración de acuerdo a la percepción de los empresarios consultados. Este instrumento mide de forma trimestral la evolución de cinco variables: la situación general de las empresas, las ventas, la producción, las exportaciones y el número de empleos.

Los resultados al segundo trimestre con una muestra del 80.3% de la población seleccionada y un margen de error del 4.3%, mostraron rezagos en términos de la producción y las ventas. El 63.7% de los empresarios consultados señaló estabilidad en la situación general de las empresas y un 58.8% coincidió en la estabilidad del número de empleos para el segundo trimestre. Mientras que un 35.3% de los entrevistados consideró una caída en las ventas  y un 17.6% señaló mermas en la producción al segundo trimestre.

La conflictividad social hoy representa otro reto importante para brindar certeza a las inversiones en el país. Los resultados de la Primera Encuesta de Percepción Empresarial 2017 arrojaron que un 63.9% de los empresarios consultados calificó de “alto” el nivel de conflictividad en el país. Siendo este un motivador de la polarización que impide mantener las reglas claras para la inversión  y mayores oportunidades de empleo para el país.

Mientras no exista una verdadera transición hacia la institucionalidad, la transparencia y la gobernabilidad, la situación económica en el país, estará marcada por un ambiente de inestabilidad política y falta de certeza jurídica para garantizar las inversiones.

 

*Roberto Antonio Malouf Morales es ingeniero textil y economista con honores Summa Cum Laude de North Carolina State University. Se ha desempeñado como docente durante 10 años en la Universidad del Itsmo. Es presidente de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport) y actualmente es presidente del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF).

 

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