La  ciencia ficción se ha vuelto realidad

La ciencia ficción se ha vuelto realidad

“Un crecimiento más ordenado reduce la huella ambiental”, Antonio Aguilar
Planes de Ordenamiento Territorial: Competitividad, desarrollo y sostenibilidad
Planes de Ordenamiento Territorial una ventaja para los Municipios para la atracción de la inversión

Hoy en día la ciudad está creciendo verticalmente.  Sus zonas centrales se están densificando cada vez más con edificios de todo tipo. Las horas desperdiciadas dentro de un carro para ir y venir de la periferia de la ciudad implica que haya demanda para vivir cerca del centro, cerca de donde se trabaja.

Christian Smith

Urbop

Como muchos de mi generación, en la década de los ochenta, después de hacer mis tareas, cenar y lavarme los dientes, corría a encender la televisión  para ver Knight Rider.   Para quienes no recuerdan o no habían nacido, Knight Rider era un programa televiso sobre las aventuras de Michael Knight (David Hasselhoff) y su lucha contra cualquier criminal que tuviera la mala fortuna de cruzar caminos con él.  En su lucha contra estos criminales Michael Knight contaba con un peculiar “sidekick”, KITT: un Pontiac Firebird modelo 80 que, aparte de tener todas las cosas que hoy en día tienen los carros más lujosos, también contaba con inteligencia artificial, la habilidad de manejarse solo y con una cantidad de dispositivos, armas y sorpresas que a James Bond le hubiera dado envidia.

Para mí KITT era lo máximo ¡Un carro que podía manejarse solo! De niño soñaba con tener el Halcon Milenario y a Kitt estacionados en mi garaje. Pero siempre supe que ambos eran cuentos de ciencia ficción y nunca los llegaría a ver en la realidad.  Pues resulta que estaba equivocado.

Aunque todavía no hemos llegado a crear la inteligencia artificial que KITT poseía, sí que hemos logrado crear carros autónomos, es decir, carros que se manejan por si solos.  Hoy en día estos carros son experimentales y solo se encuentran en unas pocas ciudades alrededor del mundo pero se estima que para el 2030 casi todos los automóviles tengan algún tipo de autonomía. La autonomía vehicular tendrá un impacto similar en escala al que se vivió a principios del siglo veinte, cuando el automóvil reemplazo al caballo como el medio principal de transporte.

El primer impacto que el carro autónomo hará es en derrumbar la idea de que, para poder hacer uso de un carro, de una manera cómoda y eficiente, tengo que comprar un carro. Hay quienes argumentan que el carro autónomo creara una sociedad en donde nadie vuelva a comprar un carro. Creo que eso es un poco drástico y siempre habrá aquellos que querrán tener su carro propio.  Pero lo que si estoy seguro sucederá es que un número importante de personas con capacidad económica para comprar un carro optaran por no hacerlo.

Aparte de los concesionarios de carros, ¿quién más se verá afectado por esta disminución en la demanda de automóviles? Los desarrolladores en general y propietarios de estacionamientos abiertos al público en específico.  Al no tener carro, no tengo la necesidad de estacionar mi carro.  Si voy de compras, si visito a mis padres, inclusive al llegar a mi hogar, todo lo podré hacer sin preocuparme de, ni tener la necesidad de, un estacionamiento.  Inclusive, si soy dueño de mi carro autónomo, puedo programarlo para que me deje en el cine, se vaya a estacionar a mi casa y me recoja cuando termine la película.  Muchos de los estacionamientos de hoy se volverán los costos hundidos del mañana a menos que se puedan modificar para un uso distinto.  En Estados Unidos, varias torres de estacionamientos que se construyen en la actualidad ya están calculadas para que en un día  futuro puedan ser transformadas en otros usos.

El segundo impacto es en el diseño de edificios y en el diseño de estacionamientos.  El acceso vehicular al lobby del edificio se tendrá que diseñar con la suficiente amplitud para que soporte el tráfico de vehículos autónomos yendo a dejar y traer pasajeros. Para el diseño de estacionamientos,  según el POT de la Municipalidad de Guatemala, como mínimo, un espacio de aparcamiento tiene que tener 2.25mts de ancho.  Pero con carros autónomos, los cuales se estacionan solos, se puede hacer un estacionamiento del ancho que permita que ingrese el vehículo y no del ancho que además permita se abra una puerta para que su ocupante pueda salir.  Los estacionamientos pudieran tener un ancho de dos metros como máximo. Suficiente para que en un eje entre columnas de 8.5mts se estacionen 4 Suburbans en vez de tres.

El tercer impacto que el carro autónomo hará es en el desarrollo urbano de la ciudad.  Hoy en día la ciudad está creciendo verticalmente.  Sus zonas centrales se están densificando cada vez más con edificios de todo tipo. Las horas desperdiciadas dentro de un carro para ir y venir de la periferia de la ciudad implica que haya demanda para vivir cerca del centro, cerca de donde se trabaja.  Esa demanda se traduce en vivienda vertical.  Pero ¿qué pasará cuando tengamos carros autónomos?  Carros que me permitan trabajar mientras voy a mi oficina, reunión, almuerzo.  Pudiera pasar las mismas dos horas metido en tráfico de mi casa a la oficina con la diferencia que a bordo de un carro autónomo pudiera llegar a la oficina con todos mis correos contestados,  todas mis llamadas realizadas y hasta pudiera terminar de leer el informe que van a presentar en la reunión de las nueve.   ¿Será que volveremos a regresar al jardín, el labrador y  la chimenea, aunque vivamos a dos horas de nuestro trabajo?

La automatización vehicular traerá consigo cambios que podemos anticipar y problemas que probablemente desaparecerán.  Pero al igual que el carro reemplazando al caballo, también nos cambiará en donde menos lo esperamos y nos dará nuevos problemas a resolver.  La ciencia ficción se ha vuelto realidad. Más vale que le pongamos atención.

 

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0