Apuesta por la infraestructura competitiva

Apuesta por la infraestructura competitiva

Política de Competitividad, Guatemala 2032
Cartera de Créditos del Sector Construcción
Dinámica de Precios en la ciudad de Guatemala

Al comparar los niveles de inversión en Asia, la tasa promedio entre 1990 y 2017 fue del 27%, mientras que para América Latina fue del 17%. Repensar en invertir en infraestructura productiva es sin duda el camino correcto para crecer a tasas cercanas del 6%.

Licda. Claudia Galán

Directora Económica de CACIF

El crecimiento económico es explicado por distintas variables. La infraestructura impacta el crecimiento mejorando la productividad de una economía, al diversificar su estructura productiva. La inversión total en infraestructura en América Latina y El Caribe ha evidenciado una caída desde finales de los años 80. Los bajos niveles de inversión han creado brechas importantes en infraestructura.

Según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), para reducir esta brecha la región necesita invertir por encima del 6% del PIB en infraestructura. Los servicios de infraestructura en Centroamérica tienen grandes diferencias entre sectores, o lo que es más complejo, entre países. Estas desigualdades impiden por tanto una competencia equitativa y uno de los retos más importantes: la integración centroamericana.

Inversión en infraestructura promueve ciudades más productivas

Si nos detenemos a analizar la evolución del crecimiento de las economías de la región durante los últimos cinco años, se puede observar que Guatemala evidencia una pérdida de competitividad en relación al resto de países de le región, principalmente Honduras.

Se estima que el crecimiento económico para Guatemala podría alcanzar el 3.4% para el presente año. Sin embargo, países como Panamá, República Dominicana y Nicaragua se ubican con tasas del 5.6%, 4.9% y 4.4% respectivamente.

Lo anterior ubica a Guatemala como el segundo país con menor crecimiento en la región.

Gráfico 1

Evolución crecimiento económico Centroamérica 2015-2019

(Cifras en %)

Fuente: Banco Mundial. e/ estimación, f/pronóstico

Curiosamente Nicaragua y Panamá, países con importante liderazgo en la región, en el periodo de 2008-2015 invirtieron una mayor porción del Producto Interno Bruto (PIB), en infraestructura. Nicaragua y Panamá alcanzaron las tasas más altas de la región durante este periodo con 5.9% y 5.3% respectivamente. Mientras Guatemala alcanzó un 2.5% del PIB, muy por debajo del promedio centroamericano del 4.1% del PIB, según estimaciones de la consultora CG/LA Infrastructure.

Al observar la evolución de la inversión en infraestructura como porcentaje del PIB durante siete años de 2008 a 2015, se puede observar que Guatemala es el país con menor inversión (0.57% PIB), en relación al resto de países de la región como Nicaragua (5.91%), Panamá (4.54% PIB) y Honduras (3.74%) para 2015.

Gráfico 2

Inversión en infraestructura como % PIB (2008-2015)

Fuente: Infralatam.

Por tanto, aumentar la inversión en infraestructura entre el 3% y el 5% del PIB en la región, permitiría incrementar la competitividad y la productividad de los países que la integran. Promover la inversión en infraestructura coadyuva al logro de otros objetivos estratégicos tales como el fortalecimiento de la integración logística regional, que hoy se encuentra rezagada.

Según estimaciones del Banco Mundial (BM), los costos logísticos en América Latina y El Caribe, se ubican entre el 18% y el 35% del costo del producto final. En Guatemala los costos logísticos alcanzan  un 29%, y para las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMes), puede superar el 40%. Mientras que en los países de la OCDE estos alcanzan el 8%.

Si todos los países de la región mejoraran su infraestructura al nivel alcanzado por otros países de ingreso medio, el crecimiento de la región podría aumentar en promedio un 2% adicional del PIB al año.

Entre otros alcances de la apuesta por la infraestructura se menciona: la promoción de inversiones privadas y el desarrollo de ciudades más conectadas, resilientes, sostenibles y seguras.

Infraestructura productiva impulsa competitividad

En la medida en que Guatemala no apueste por el desarrollo de infraestructura productiva en el país, las brechas serán cada vez más difíciles de cerrarse, reduciendo así la competitividad.

El país se ubica en la posición 84 de 137 en el pilar de instituciones, uno de los 12 que integran el Índice de Competitividad Global 2018, elaborado por el Foro Económico Mundial. Como se observa en la tabla a continuación, entre los retos para alcanzar mayor competitividad en la región, se encuentra el pilar de infraestructura. Si bien Panamá ocupa el puesto 37 de 137 países evaluados, para Centroamérica la calidad de la infraestructura es la piedra en el zapato para ser más una región competitiva.

Tabla 1

Competitividad en Centroamérica

 

Fuente: WEF, 2017-2018.

Al analizar el caso particular de Guatemala, en cuanto a la calidad de la infraestructura aérea, el país ocupa la posición 111 de 137 países. Mientras que en calidad de las carreteras (106) y de la infraestructura (100). En América Latina la inversión en infraestructura ha incidido directamente en mayor productividad y bienestar. Según estimaciones del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Canal de Panamá genera cerca de 30 mil empleos aportando un 4% al PIB del país centroamericano. Asimismo, el metro de Panamá ha beneficiado a cerca de 1.4 millones de personas movilizando a cerca de 30 mil pasajeros por hora.

Entre otros ejemplos se pueden mencionar, Argentina con inversiones en energía que hoy representan cerca de 3 mil 423 kilómetros de líneas. Aunado a la infraestructura universitaria para 140 centros de estudio y recursos físicos para 127 escuelas públicas, beneficiando a 1.4 millones de personas. El mejoramiento urbano de Guayaquil, Ecuador, con espacios públicos, red vial, agua y saneamiento beneficiando a 6 millones de personas. Así como, el Parque Eólico Artilleros en Uruguay, alcanzando una potencia instalada de 65.1 MW, 31 aerogeneradores de 2.1 MW de potencia nominal. Por su parte, el metro de Lima actualmente beneficia a cerca de 3 millones de personas.

A medida que las economías se dotan de infraestructura, el retorno de estas inversiones aumenta, con lo cual se crea un círculo virtuoso. Apostar por la infraestructura provee servicios en red. Por lo que al momento de construir una línea de metro o una línea de transmisión eléctrica, se obtiene mayor eficiencia en los tiempos de servicio, más opciones para el consumidor a precios competitivos, mejorando la calidad del servicio a la población.

Aunque en economías desarrolladas la inversión en infraestructura tiene un menor retorno, se estima que cerca del 30% de la inversión total en infraestructura en los países desarrollados no tiene un impacto significativo en la economía. Mientras que para los países en desarrollo corresponde a un 55% del total.

Construcción vertical impulsa nuevas tendencias en el país

La construcción vertical ha empezado a tomar fuerza en Centroamérica y busca encontrar soluciones a las necesidades de espacios de trabajo y vivienda en las urbes. La demanda habitacional ha crecido en las ciudades centroamericanas, sin embardo es escasa para la construcción horizontal, ante el exponencial crecimiento en las urbes.

Esta tendencia más que un reto representa una oportunidad, pues incide en un mejor uso de los espacios y provee importantes beneficios como menores costos de construcción, integrar viviendas con otros conceptos y espacios verdes.

De acuerdo al “Strategic 100 Latin American Infrastructure Report”, elaborado por la consultora CG/LA Infrastructure, de 100 proyectos unos 19 se realizan en Centroamérica. En la medida en que la apuesta por invertir en infraestructura sea mayor, habrá mayor dinamismo en proyectos de construcción.

A partir de 2016 en Guatemala se expandió la construcción de edificios en relación a las casas particulares. Durante los últimos años, la edificación se ha expandido hacia otras zonas de la capital ubicándose inclusive en las periferias dado el crecimiento de la urbe.

Según estimaciones de la Cámara Guatemalteca de la Construcción (CGC), cada año se construyen más de 20 mil viviendas, de las cuales el 50% corresponde a apartamentos.

La Municipalidad de Guatemala estimó que de enero a julio de 2017 se autorizaron 690 mil 581 metros cuadrados en licencias de construcciones nuevas, ampliaciones y obras exteriores. Mientras que por concepto de excavaciones y movimientos de tierra se estimaron 594 mil 609 metros cuadrados.

En la medida en que se apueste por la inversión en infraestructura con menos burocracia y mayor eficiencia, el sector construcción podrá crecer beneficiando así la generación de más inversiones y empleos productivos para el país.

A manera de conclusión, Guatemala debe invertir en más y mejor infraestructura. Aunque la estabilidad macroeconómica representa el principal activo de nuestra economía, no es suficiente. Mantener la estabilidad de precios y un tipo de cambio sin fluctuaciones importantes son logros importantes para el país, pero se necesita más inversión.

Al comparar los niveles de inversión en Asia, la tasa promedio entre 1990 y 2017 fue del 27%, mientras que para América Latina fue del 17%. Repensar en invertir en infraestructura productiva es sin duda el camino correcto para crecer a tasas cercanas del 6% permitiendo así mayor bienestar para nuestro país.

 

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