La economía frente  al ruido electoral

La economía frente al ruido electoral

Suspensión de Mina San Rafael deja pérdidas económicas
Construcción en Cifras 2018
Panorama Político en Guatemala

Guatemala necesita transformar las instituciones, buscar un fortalecimiento de las  capacidades del sector público y el sector privado que coadyuve a participar de la economía  global aprovechando las ventajas competitivas basadas en el conocimiento y la innovación.

Licda. Claudia Galán

Directora Económica de CACIF

El primer país que abrió las urnas en 2019 fue El Salvador en febrero último. Mientras que Panamá lo hizo en mayo y Guatemala en junio próximo. Argentina, Uruguay y Bolivia lo harán a finales del presente año.

Las elecciones en la región han mostrado un denominador común: la debilidad institucional acompañada de una fragmentación política que ha incidido en menor crecimiento y mayor incertidumbre. Lo anterior se confirma en el estudio “The political culture of democracy in America”, publicado en 2017 por el Barómetro de las Américas (LAPOP), a través de encuestas realizadas en 2016-2017, en 29 países de América con más de 43 mil entrevistas. En promedio, la población en América Latina percibe altos índices de corrupción. El 83% de los encuestados señaló que más de la mitad de los políticos en sus países, están relacionados con casos de corrupción, y solamente un 2.7% considera que no están vinculados en casos de corrupción. Según esta medición, el apoyo a la democracia en la región ha caído un 12% durante la última década, pasando del 70% al 58%.

Por otro lado, el apoyo a las elecciones también ha mostrado una pérdida de confianza durante los últimos 10 años, de 61% a 39%. Por último, y no menos importante, la confianza en los partidos políticos ha caído en sus niveles más bajos durante las últimas dos décadas.

Por si fuera poco, el crecimiento económico de la región es bajo. Para 2017 se registró un 1.7% y 1.2% para 2018. Para el presente año, se prevé un 2.2%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). Estos datos muestran que el acontecer político en la región, se encuentra dominado por tres tendencias anteriormente mencionadas: baja credibilidad en la calidad democrática, desvinculación hacia los partidos y los políticos, y un débil crecimiento económico.

Estabilidad económica marcada
por altibajos políticos

Aunque la estabilidad macroeconómica representa el mayor activo de la economía guatemalteca, parece no ser una condición suficiente para generar un crecimiento sostenido en el país. Efectivamente vale la pena analizar la incidencia de las elecciones “atípicas” en el desempeño económico del país, pero principalmente en la percepción de los agentes económicos y la toma de decisiones.

De acuerdo a la I Encuesta de Percepción Empresarial 2019 publicada por el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), en la cual participaron 83 empresas agremiadas y representadas en las 9 juntas directivas de la cúpula, el 50.6% de los empresarios consultados señaló estabilidad en la actividad económica al primer trimestre del año. Mientras que un 67% calificó de “estable” la variable empleo.

Sin embargo, un 36% de los directivos gremiales coincidieron en una caída en las ventas para el primer trimestre del año, mientras que para el mismo periodo en 2018 un 20% consideraba una merma en ventas. Por otro lado, tres de cada 10 empresarios refirió menor inversión en sus negocios durante los primeros tres meses del año.

Es importante mencionar que estas empresas se encuentran representadas en ocho sectores productivos y diferentes tipos de empresas entre microempresas (8.4%), pequeñas empresas (20.5%), medianas empresas (18.1%) y grandes empresas (53%). Las actividades con mayor representación en la muestra fueron: los servicios (24%), la industria (16%), la construcción (16%), y el comercio (14%).

Por lo tanto, aunque la situación macroeconómica es estable y debería ser una punta de lanza para atraer más y mejor inversión para el país. Esto es nada más un supuesto, dado que los altibajos políticos han marcado un ruido muy fuerte para la inversión nacional y extranjera.

Siete de cada 10 empresarios encuestados expresó que la coyuntura electoral tiene un impacto en las decisiones de su negocio, particularmente por las condiciones en las cuáles se ha desarrollado esta contienda, marcada por una judicialización de las candidaturas, siendo uno de los principales desafíos del actual proceso electoral, según el 30%. Mientras que un 35% de los dirigentes expresó que las debilidades institucionales representan un segundo reto importante en esta coyuntura electoral.

 

Transición institucional

Las personas se desarrollan con instituciones y la actividad económica se desarrolla en una sociedad con reglas, leyes y hábitos que se transforman. Si analizamos el rol de las instituciones en el proceso electoral actual en Guatemala, vemos que lejos de buscar un entendimiento entre las instituciones y el individuo, como las reglas del juego, existe una distorsión que ha logrado una verdadera interconexión.

La oferta electoral actual está obligada a redefinir estas reglas que rigen nuestra sociedad, siendo los verdaderos motores que impulsan la transformación. Las propuestas políticas deben ir más allá de la modernización pública para buscar políticas que consoliden la democracia y fortalezcan los lazos entre el gobierno, el sector privado y la ciudadanía.
A criterio de los directivos empresariales, la oferta electoral actual debe incluir cuatro temas prioritarios, que hoy inciden negativamente en la actividad empresarial: infraestructura (17.6%), corrupción (15.9%), conflictividad social (13.6%), institucionalidad (12.2%).

Guatemala se enfrenta hoy a una doble deficiencia. Por un lado, la débil relación entre las instituciones gubernamentales y el mercado, y por otro lado, los gobiernos y los ciudadanos. Esto no permite reencauzar las reglas del juego.

Guatemala necesita transformar las instituciones, buscar un fortalecimiento de las capacidades del sector público y el sector privado que coadyuve a participar de la economía global aprovechando las ventajas competitivas basadas en el conocimiento y la innovación.

En esta transición, juega un papel central su carácter estable. Si las instituciones permanecen en el tiempo, pueden crear expectativas confiables para la sociedad. Nuestra sociedad necesita reencausar las reglas, lo que significa restricciones. Los guatemaltecos debemos exigir reencausar esas reglas para tener instituciones fuertes y eficientes que coadyuven a la transformación de nuestro país.

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0