Nuevas tendencias  entre millennials  y el mercado  inmobiliario

Nuevas tendencias entre millennials y el mercado inmobiliario

Tendencias del desarrollo inmobiliario en Guatemala
“Existe mayor sofisticación en los usos de los suelos urbanos” Vicente Jo
Íntegro presenta una nueva propuesta de vivienda

Jorge Lugo
Equipo de Investigación de 4S Real Estate

¿Qué se nos viene a la mente cuando se nos pregunta sobre la generación Millennial? Un grupo de “vagos” que no tienen la más mínima intención en tomar decisiones sobre su futuro. En muchos artículos se le dice la generación “perdida”. Para la generación X era normal que a la edad en la que se encuentra la generación Millennial estuvieran formando una familia con hijos, pagando la hipoteca de una casa recién adquirida, y ahorrando para el retiro. El gran avance tecnológico que hemos tenido en los últimos años ha ayudado a que la educación de esta generación sea más alta que las generaciones pasadas, lo que se traduce en mejores salarios. Por lo que, para la generación X sea inconcebible que no estemos haciendo lo que nuestros antepasados hicieron.

Sinceramente me siento ofendido por estas declaraciones. No seguir la misma línea que las generaciones pasadas, no significa que no tengamos en nuestros planes el formar una familia o comprar nuestra primera vivienda. Simplemente lo que ha diferenciado a esta generación es la forma en que tomamos nuestras decisiones, específicamente en términos de inversión y planificación a futuro. Hemos puesto mayor valor al consumo presente que al consumo futuro; la famosa idea de vivir experiencias. Según un estudio de la Profeco, el 54% de la generación hace compras por fuera del presupuesto, y otro 20% prefiere gastar antes que ahorrar. Si bien los ingresos de la generación son mayores que en generaciones pasadas, el incremento salarial no ha ido acompañado de los incrementos inflacionarios. La Encuesta Intergeneracional sobre Actualidad Latinoamericana 2019 dice que solo el 52% de los encuestados vive exclusivamente de sus ingresos, mientras que otro 27% vive principalmente de sus ingresos, con ayuda de otras personas. Pero el hecho de cambiar nuestros patrones de consumo no significa que no queramos tener una independencia, simplemente que no hemos tenido la oportunidad de crear un patrimonio.

¿Cómo se traduce esto en el mercado inmobiliario? Los Millennials queremos lo que generaciones pasadas tienen; queremos una casa donde podamos formar una familia, y tener ahorro para poder tener un retiro digno. De hecho, dentro de la misma Encuesta Intergeneracional sobre Actualidad Latinoamericana 2019, el 31% de las personas de la generación tienen un plan de ahorro, mientras que el 54% está pensando próximamente en abrir un plan de retiro. Entonces, ¿Cuál es el mejor producto que domina la demanda de los millennials si no podemos en la actualidad comprar una vivienda?
Está ocurriendo un cambio en la demografía de la generación Millennial. Cuando antes era normal formar una familia a los 23 años, la edad se ha desplazado hasta llegar a partir de los 30 años. El 71% de los Millennials en México se encuentran solteros, o solteros con pareja, lo que ha mostrado un aumento en la formación de nuevas familias en unión libre y una disminución en las familias nucleares. De igual manera, ha disminuido la cantidad de personas por familia, de 4.3 en el 2000 a 3.7 en el 2015. Ya no necesitamos el gran espacio y un gran terreno para poder criar a nuestros 3 o 4 hijos. El cambio demográfico, junto con los cambios económicos, han impulsado el aumento de la demanda de vivienda en renta. Sin embargo, lo que tenemos que definir es el tipo de vivienda que queremos.

Todos buscamos que una vivienda para rentar, en específico departamentos, se encuentre cerca del lugar de trabajo, tengan accesibilidad en cuanto a vías, sea céntrico, y tenga un precio de renta accesible. Esto es conocido como el producto nuclear. Sin embargo, los Millennials buscamos más que las características mencionadas anteriormente. Buscamos que el departamento se encuentre en una zona de buen nivel socioeconómico, así como zonas cercanas para servicios de desarrollo personal y cultural. Esto ha impulsado la creación de productos mixtos para las necesidades de esta generación.

De igual manera, en esta generación hemos crecido con herramientas tecnológicas a nuestro alcance, que hemos aumentado el deseo de nuestra generación a crear un grupo de emprendedores. Para este grupo de personas existen productos especiales. Uno de estos es el co-living, departamentos compartidos con personas que no necesariamente son nuestros conocidos. Según un estudio de El Financiero, este modelo te ayuda a rentar una vivienda 72% más barato que lo que sería rentar bajo el esquema tradicional. En la actualidad, existen tres operadores en México que manejan o desarrollan este esquema de renta institucional. En este modelo, los arrendadores se encargan de ofrecer todos los servicios, así como el ofrecimiento de diferentes amenidades. Bajo este modelo, nos olvidamos de los problemas entre roomies; es la combinación perfecta de vivir en un ambiente para el desarrollo humano, bajo costo y privacidad.

Pero, ¿qué sucede con la generación Millennial que continúa con la tendencia demográfica de generaciones anteriores y compra una vivienda? Aún la generación que continúa bajo la línea de la familia nuclear, hemos cambiado la dinámica dentro de los hogares. Antes existía un solo jefe de familia, siendo en la mayoría de las ocasiones el hombre al ser el único que trabajaba y generaba los mayores ingresos. Hoy en día, el número de mujeres con educación superior ha aumentado en comparación a otras generaciones, lo que ha incrementado el número de mujeres dentro de la fuerza laboral. Esta nueva dinámica muestra que ahora no solo existe un solo jefe del hogar (para términos estadísticos y censales, tiene que existir), sino que hay dos personas que ayudan a los ingresos y gastos del hogar. Sin embargo, el crecimiento promedio de los precios de las viviendas en México en los últimos años ha estado entre el 7% y 8% anualmente, en especial en las ciudades principales de México. Todavía sigue siendo difícil el poder comprar un inmueble.

Esto no significa que no estemos comprando vivienda. Pero las condiciones muestran que la mayoría solo puede dar el 10% de enganche, y tardar de 1 a 2 años en poder adquirir la vivienda. Pero, ¿Qué opción hemos creado los Millennials que queremos una vivienda, pero no podemos adquirir una cerca de nuestro lugar de trabajo? Nos hemos convertido en inversumidores. El hecho de que no podamos comprar una vivienda en el lugar donde residimos y trabajamos, no significa que seamos inversionistas. El poder rentar nos da tiempo de ahorrar para la vivienda futura, o nos permite diversificar nuestro portafolio de inversiones, y que mejor que en la compra de un inmueble.

Según Harry Dent, en el Ciclo de Vida del Consumidor de Bienes Raíces las familias comienzan a comprar su primera vivienda a la edad de 31 a 32 años, mientras que la segunda vivienda (vivienda de retiro) comienza a partir de los 41 a 43 años. Los Millennials nos estamos saltando la primera parte del ciclo, y pasando directo a la segunda. ¿Por qué queremos la vivienda de retiro ahora? Debido a los altos precios de vivienda en las zonas metropolitanas y el bajo poder adquisitivo de los hogares, los millenials prefieren comprar una vivienda para su retiro, mientras renta durante la etapa laboral de los jefes de familia. En este caso, la vivienda de retiro puede ser utilizada como una inversión al ser arrendada o como “AirBnB”. Es por esto que nos hemos convertido en inversionistas y consumidores a la vez. No somos una generación de vagos, somos una generación que nos hemos estado ajustando a los cambios.

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0