Impacto de la Responsabilidad Social Empresarial en la competitividad

Impacto de la Responsabilidad Social Empresarial en la competitividad

Mejoramiento Integral de Barrios: una solución sostenible a través de distritos
Cementos Progreso premia a las mejores prácticas en construcción
Infraestructura verde, clave para lograr ODS 6 de agua

¿Cómo la RSE ayuda a las empresas a ser más competitivas? Esta fue la pregunta que me hizo un radio-escucha hace algunos días, en un programa al que fui invitado para platicar sobre RSE y Sostenibilidad.

Aunque no es lo correcto, mi respuesta a esa pregunta inició con otras preguntas: ¿un colaborador capacitado y motivado rinde más?, ¿un colaborador que se siente parte de la empresa la defenderá ante algún problema?, ¿apagar las luces nos ahorra dinero?, ¿un colaborador inspirado y orgulloso hace mejor su trabajo?, ¿reciclar los desperdicios nos trae beneficios?, ¿un colaborador a quién se respeta y reconoce un balance en su vida personal quiere quedarse en la empresa?

Al responder estas otras preguntas, vemos que en la mayoría de los casos la respuesta a todas ellas es afirmativa. Así que, si dejando que la RSE se convierta en una cultura de vida empresarial, nuestras empresas mejoran y dan mejores resultados ¿por qué no se ha vuelto la regla en todas las empresas? Creo que es porque el término como tal se ha tergiversado, y hasta ahora está empezando a tomarse como lo que realmente es; una oportunidad de mejora integral.

Es cierto que ser responsables debería ser una obligación de todos los empresarios. Pero como no lo es, por lo menos entendamos que la RSE no nos hace más caros; nos hace más competitivos de una forma en la cual no causamos daño a nadie, y además hacemos bien a nuestro entorno. Esto es aplicable en todas las empresas de cualquier tamaño y de cualquier industria, ya que con el simple hecho de ser fieles a nuestros valores éticos, la implementación de la RSE cae por su propio peso.

Hace poco ganamos un negocio porque el cliente calificó el producto tomando también en cuenta las políticas de RSE y de Sostenibilidad de las empresas que estábamos participando. Cuando presentamos nuestra empresa, siempre mostramos los programas de RSE y Sostenibilidad antes de mostrar nuestros productos, porque tenemos claro que lo que entregamos es el resultado de una cultura de vida empresarial basada en valores.

Esto es un ejemplo de que la RSE nos genera mayor participación de mercado, con clientes que además de precio competitivo valoran a las empresas que viven la sostenibilidad de forma genuina. Así, ellos a su vez pueden entregar un producto que esté basado en prácticas sostenibles.

Hay en internet muchos estudios y estadísticas que respaldan ese aumento de consumidores responsables. Las nuevas generaciones de tomadores de decisión ya vienen más informados, más conscientes sobre el compromiso social y ambiental que tienen, y más participativos en temas de sostenibilidad. Estos “nuevos” clientes potenciales exigen que sus proveedores sean competitivos a través de tener, vivir y de reportar políticas sostenibles de una forma consistente.
Por eso en el programa de radio, me refería a que la RSE como vehículo para lograr la sostenibilidad de las empresas, es una cuestión de lógica. Es algo que cuando se vive y se comprueban sus resultados se vuelve tan obvio, que solamente dan ganas de continuar haciéndolo, de comunicarlo y de promoverlo.

Ojalá que poco a poco más empresarios del sector construcción se den cuenta del valor que nos agrega ser socialmente responsables.

Ing. Jorge Toruño
Vicepresidente de la Asociación Guatemalteca de Contratistas de la Construcción (AGCC)

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0