¿Cómo medir el desempeño de una inversión?

¿Cómo medir el desempeño de una inversión?

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Construcción en Cifras 2018
Retos y oportunidades del sector construcción

Helmuth Chávez Asturias
Decano Escuela de Negocios UFM

Existe una estrecha relación entre dos disciplinas que podrían parecer distantes, estrategia y finanzas. El enlace que las une es la economía. Uno de los conceptos económicos fundamentales es el de “costo de oportunidad” en el ámbito financiero, el costo de oportunidad es el retorno que el inversionista podría obtener en inversiones de similar riesgo.

El retorno es lo que el inversionista gana respecto a la cantidad invertida. Una vez estimado el retorno debemos determinar si es un buen retorno y esto implica necesariamente la comparación con inversiones de similar riesgo (costo de oportunidad). La diferencia entre el retorno obtenido y el costo de oportunidad es una forma de medir el desempeño y a esta diferencia entre los retornos se le denomina “ALPHA”. Otra forma de cuantificar el desempeño es en términos monetarios estimando la diferencia entre lo que un inversionista gana en su inversión y lo que habría ganado en otra inversión similar, esta diferencia se denomina utilidad económica (Economic Value Added o EVA).

Además de la importancia de poder comparar los resultados de mi inversión con otras inversiones, ya sea a través de la diferencia entre retornos (ALPHA) o de la diferencia entre ganancias (EVA), estos dos números impactan directamente en el precio de la inversión en el mercado. Valuar una empresa implica contestar la siguiente pregunta: ¿cuánto dinero necesitaría invertir en otra inversión -similar-, para obtener el mismo flujo que obtengo en mi empresa? Es decir, si analizamos la inversión desde la perspectiva de un potencial comprador, éste no estaría dispuesto a pagar un monto superior al que necesita para obtener el mismo flujo. Esto implica que a pesar de que una inversión genere retornos positivos puede destruir valor para que aumente el valor de una inversión debe generar retornos superiores al que generan las inversiones de similar riesgo (i.e. debe tener EVA positivo). Este es, a mi criterio, el concepto que representa la unión más solida entre finanzas y economía para poder determinar el desempeño y el precio de una inversión, es fundamental incluir el costo de oportunidad.

Una vez que determinamos si nuestra inversión es buena o no -EVA positivo o negativo- es importante entender las causas del desempeño. Este es el campo de la estrategia, disciplina desarrollada en sus inicios por economistas como Michael Porter. El concepto más importante en estrategia es el de “ventaja competitiva”, que implica cuestionarnos si mi empresa es mejor que la competencia. Hay varias formas de medir una ventaja competitiva, pero dado el enfoque económico propio de la estrategia, la utilidad económica (EVA) surge como una métrica natural. En términos simples la pregunta fundamental es si mi empresa genera retornos superiores al de mi competencia. La diferencia entre el retorno de mi empresa y el retorno de la industria sería un equivalente de “ALPHA”. Utilizaré un ejemplo simple para mostrar los conceptos descritos a través de un proceso de tres etapas. La primer etapa consiste en estimar la rentabilidad de mi inversión: supongamos que invertí $1,000 en una empresa que genera anualmente una ganancia de $150, el retorno anual es 15% (150/1,000). La segunda etapa consiste en elegir métricas de desempeño, (i) una alternativa es estimar la diferencia entre el retorno de mi inversión y el costo de oportunidad, esta diferencia es ALPHA y sería 5% negativo (15% – 20%), otra alternativa (ii) es estimar la diferencia entre ganancias: los $1,000 invertidos en mi empresa generan $150, el mismo monto generaría $200 (20% de retorno) en otra inversión, por lo que mi empresa me genera $50 menos (EVA = -$50). La tercer etapa consiste en estimar el precio de mi inversión, el precio es el monto que se necesitaría invertir -en otra alternativa- para tener el mismo flujo: si invierto $750 (en lugar de $1,000) en el costo de oportunidad (al 20% de retorno) obtendría el mismo flujo de $150, por lo tanto $750 sería el precio de mi inversión. Una inversión que genera un retorno menor al costo de oportunidad se deprecia en valor.

En conclusión, el valor de una inversión en el mercado está determinado por tres factores: el monto invertido, el retorno obtenido y el retorno de inversiones similares. Este es un principio común a cualquier inversión, aunque cada industria tiene particularidades, por ejemplo en el sector inmobiliario se utiliza una forma de retorno denominada “Tasa de Capitalización” (Capitalization Rate o “cap rate”). El concepto de “cap rate” consiste en estimar un retorno utilizando el valor actual de la inversión y no el valor histórico. Por lo tanto la cap rate incorpora de alguna forma el costo de oportunidad. Finalmente, regresamos de nuevo al ALPHA: la diferencia entre la cap rate de mi inversión y la cap rate de inversiones similares es ALPHA.

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